¿Con quién se quedan los niños durante la cuarentena?

Muchos padres o madres separados o divorciados, con custodia compartida o régimen de visitas nos han preguntado, desde que ha comenzado el confinamiento de la población, ¿con quién se quedan los niños?

Al ser una situación excepcional y sin precedentes, los jueces han manifestado opiniones diversas y a veces contradictorias. Los que más claramente se acaban de pronunciar son los de Barcelona y Gijón: en caso de desacuerdo de los progenitores, los niños deben quedarse con el que ostentaba la custodia en el momento del Real Decreto 463/2020, que declara el Estado de Alarma.

Los abogados de De Juan & asociados consideran que, ante esta inédita situación de confinamiento, por razón de salud pública, debe imponerse el sentido común.

Lo primero es el interés superior del menor

Hay que tener en cuenta que la custodia compartida o el régimen de visitas son, sobre todo, un derecho del menor, no de la madre o del padre. Por otra parte, es responsabilidad de ambos, por encima de todo, velar por la salud de sus hijos. Obviamente, si uno de los progenitores ha sufrido contagio, en su vivienda hay otras personas de riesgo, o es de tamaño excesivamente reducido, el menor debe permanecer con el progenitor no contagiado, y que tenga las mejores condiciones de estancia.

Sin embargo, hay que entender la salud de los niños en un concepto amplio. No solo es importante su salud física, sino también la psicológica. El contacto con ambos progenitores no solo es un derecho, sino una necesidad para ellos. Debe facilitarse la comunicación vía telefónica, Skype, redes sociales o WhatsApp, y el progenitor custodio estará obligado a permitirlo.

Compartir la estancia es bueno para todos

Si ambos progenitores pueden ofrecer en la vivienda las debidas condiciones, y no hay riesgo de contagio, se debe facilitar la alternancia. Ello va a permitir también descansar a ambos cuidadores y aliviar al mismo tiempo la rutina de los menores.

¿Y si no hay acuerdo?

Si, pese a todo, no hay acuerdo, va a ser muy difícil en estos momentos que se pronuncie el juez, pues se han suspendido las actuaciones procesales que no sean de urgencia, ante la pandemia.

En consecuencia, al padre o madre que no esté con los niños, si el otro u otra no se aviene a razones, no le queda otra opción que esperar a que se recupere la normalidad. Discutir o enfadarse solo causará perjuicio a los niños, que ya de por sí están soportando tensión por el encierro. Ya tendrá tiempo para hacer valer sus derechos.

En este sentido, el Colegio de Abogados de Madrid propone que aquellos progenitores que vean recortados sus derechos de visita y estancia puedan compensarlo en todo o en parte una vez termine el estado de alarma.

 Si dicho estado se prolonga por más dos semanas se propone la acumulación de los días de visita de manera continuada para su disfrute por el progenitor no custodio, todo ello con la finalidad de minimizar los riesgos en los traslados.

¿Y la pensión de alimentos?

Haya o no haya acuerdo, las prestaciones económicas (pensión de alimentos, pensión compensatoria), hay que seguir pagándolas.

Conclusión

La actual situación está exigiendo a toda la sociedad un esfuerzo de disciplina, solidaridad y generosidad. A nivel familiar, los padres y madres separados o divorciados deben hacer el mismo esfuerzo.

Consulte su situación particular con nuestros especialistas. Estamos de guardia. Utilice el correo electrónico , o el formulario.

Más información en estos enlaces:

Comunicado del CGPJ sobre modificación del régimen de custodia, visitas y estancias en los procedimientos de familia

Recopilación de criterios judiciales e institucionales

Acuerdo de los jueces de familia del partido judicial de Sevilla

Respuesta a las preguntas más habituales sobre el coronavirus de padres y madres divorciados que se reciben en los Despachos

¿Cómo deben actuar madres y padres divorciados ante el coronavirus?

Ayudas fiscales a la maternidad

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia se incrementan los gastos mensuales, y qué menos que esta situación esté incentivada de alguna manera. La Agencia Tributaria quiere ayudar con pequeñas medidas fiscales con la llegada de los pequeños de la casa. Estas medidas básicamente son dos: la deducción por maternidad y la deducción por pago de guarderías.

La deducción por maternidad regula la deducción a las madres con hijos menores de 3 años de hasta 1.200€ anuales por hijo. Dicha deducción se puede solicitar de manera anticipada y pagadera de forma mensual (100€ al mes).

Además, esta deducción puede verse incrementada con la deducción de guarderías, si se cumple un requisito mínimo: madres trabajadoras (por cuenta propia o ajena) con hijo/s menor/es de 3 años inscritos en guarderías.

Tenemos que diferenciar entre el ticket o cheque guardería y la deducción por guardería. Comencemos con el primero: el cheque guardería no es más que el pago de la cuota de la guardería por parte de la empresa, ¿pero por qué nos iba a pagar nuestra empresa la guardería de nuestro hijo? Pues bien, en estos casos, puede salir beneficiado tanto el empresario como el trabajador. En el caso de la empresa, ésta se beneficiaría porque el gasto de guardería es deducible en su totalidad en el Impuesto de Sociedades, sin que haya máximo establecido. Y, en el caso del trabajador, la cantidad pagada por el empresario de guarderías está exenta de tributar, es decir, no se le aplicaría IRPF, y por tanto el salario neto será superior. Pongamos un ejemplo: una trabajadora tiene un salario neto de 1.500€ y la guardería le cuesta 300€, con lo que realmente tendría 1.200€ para el resto de sus gastos mensuales. Pues bien, si esos 300€ lo consideramos como salario en especie (pago de la guardería por parte del empresario) al estar exento de IRPF, el ahorro sería de 30€ (considerando un 10% de IRPF: 10% x 300€).

La segunda opción, es la deducción por guardería en la declaración de la renta. Este caso es mucho más sencillo: te puedes deducir las cantidades destinadas a guarderías con un máximo de 1.000€. Eso sí, la guardería deberá entregar a Hacienda el modelo 233 donde se reflejarán todos los datos relativos a los importes pagados por los progenitores.

A la hora de elegir qué opción es mejor para cada caso, sólo tenemos que hacer esos pequeños cálculos y elegir la opción de mayor ahorro. en el caso anterior, convendría la segunda  opción, ya que al pagar 3600€ anuales de guarderías, te puedes deducir 1000€ en la declaración de la renta (que es el máximo), sin embargo, en la primera opción solo te ahorrarías 360€ (30€ x 12 meses)

Además, es posible que haya más deducciones o subvenciones propias de cada comunidad autónoma o de cada municipio, por ello es importante invertir un poco de tiempo e informarse en cada ayuntamiento.

Patricia Penella

Departamento fiscal.